Sábado, 26 de Noviembre de 2016

De Gabriela Villalonga

Se reinaugura una sala de teatro que estuvo cerrada por varios años, con el estreno de un espectáculo que se trunca por una eventualidad.

Ante la contingencia, un desperfecto técnico, no se puede llevar a cabo la presentación de la obra teatral programada. Una supuesta desconexión entre la cabina de luces y sonido con el escenario, hace que la asistente de dirección a cargo del evento explique la situación. Ella pide a los espectadores que aguarden en sus butacas hasta que el asistente técnico logre recomponer las condiciones necesarias para que la obra comience. Mientras ellos desarrollan el rol que les asignó un director ausente, conviven en el escenario con personajes que habitan el espacio desde otros tiempos, a la vista de los espectadores. Estos personajes femeninos han sido protagonistas de antiguas obras de teatro que se representaron en el pasado en dicha sala. Están a la espera de ser encarnadas por alguien que las actúe. Necesitan un cuerpo. El deseo de corporizarse hará que estos personajes, no visibles para ambos asistentes, desarrollen diferentes estrategias para lograrlo. Estos reiterados intentos devienen en un fracaso.

En este tránsito, comenzará a advertirse que hay una peculiar comunicación entre la asistente de dirección y estos personajes. Ella sin saberlo, está siendo influenciada por estas presencias para desatar sus impulsos más creativos, ligados a sus juegos infantiles, a su potencial expresivo. Comparte con el público su experiencia como estudiante de teatro, la relación con su maestro y director de la obra; y fundamentalmente su deseo de actuar.

Los personajes incorporales, deseosos de encarnarse, advierten en el cuerpo de esta asistente una posibilidad concreta de ser actuados. Ellos la toman; ella los alberga; la ocupan; ella está poblada de seres; de posibilidades, de potencias, de personajes para desplegar durante la actuación en el teatro. Habitando el cuerpo de la asistente devenida actriz, pueden irse del teatro, volver y maquillarse; ser persona y personajes: ser una "mujer terrestre".

  • #Teatro / Mujer Terrestre / Mente en Blanco#Teatro / Mujer Terrestre / Mente en Blanco
  • MUJER TERRESTRE Nota de Virginia Hanglin a Gabriela Villalonga (Dramaturga y Directora)MUJER TERRESTRE Nota de Virginia Hanglin a Gabriela Villalonga (Dramaturga y Directora)
Duración: 60 minutos
Clasificaciones: Teatro, Adultos




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