Jueves, 04 de Febrero de 2016

De Juan Trigos

Los miembros de la familia de este drama explotan por causas que no acaban de entenderse. Nunca se abarca la esencia familiar, por más que se la analice de modo racional. El suicidio de la niña Catalina convulsiona como una bomba, pero no logra reventar la obsesión del Padre por el tiempo. El ha llegado siempre puntualmente a su trabajo y a las citas más triviales. No posee, a su juicio otro don, Dios sólo le concedió la posibilidad de transformarse en un Hombre Reloj. Tampoco el estallido familiar alcanza a remover la pulsión ordenadora que domina al hermano de Catalina, quien vive desmembrado desde la explosión. Padre y hermano son culpables, pero Madre Bulto no desea conocer la causa, prefiere permanecer al margen.





e-planning ad