Miércoles, 16 de Diciembre de 2015

De Marta Ruíz

El próximo cinco de julio la Compañía AdraDanza presenta un recorrido por la obra dancística de la maestra Martha Ruiz, tres instalaciones que nos permitirán acercarnos a tres de sus más reconocidos montajes en tres escenarios diferentes, El Alma del Arroz, Una Aproximación al Puente Colgante y Soñando Infinitos son una experiencia que le permitirá al público participar de una vivencia que le aporta una reflexión positiva y constructiva a través de la danza y la dimensión plástica.

AdraDanza, compañía de danza contemporánea, fue fundada en el año de l.989, por la bailarina y coreógrafa Marta Ruiz, y el escultor y escenógrafo Guillermo Forero. Su nombre, Adra significa ciclo, o tiempo que retorna. Durante esto 24 años de labores su trabajo creativo de se ha ido alejando del movimiento pre-aprendido, para llegar al encuentro medular de una danza orgánica nacida de la memoria profunda y de la inmersión en la esencia del conflicto creativo; sin códigos preestablecidos, planteando como premisa fundamental la exploración de un lenguaje propio del bailarín creador.

En el primer escenario del recorrió el público se encontrará con fragmentos El Alma del Arroz , un obra creada como una instalación-performance que gira en torno a tres temas fundamentales: el arte, la acción en cuanto acto performativo y la sanación. Se construyó un escenario-campo de cultivo, en el que están organizadas las semillas del arroz en cúmulos circulares, y en los bordes del cultivo del espacio, se encuentran las herramientas utilizadas para el trabajo cotidiano en el campo.

A través de imágenes sugestivas, se desarrolla una danza que va creando diseños con el arroz evocando las líneas de la siembra, el cultivo, la cosecha, y que paralelamente van evocando sensaciones, percepciones, sinergias emotivas.

En el segundo espacio se encontrará Una Aproximación al puente Colgante, una reflexión sobre la vida en Colombia como una cuerda floja, un juego de equilibrios precarios en los que hay que acomodar las cargas permanentemente para no caer al fondo del abismo. Como imagen detonadora, se tomó uno de los textos de “Las Ciudades invisibles” de Italo Calvino, como inspiración. Octavia es como nuestras ciudades colombianas, ciudades suspendidas sobre el abismo, llenas de peligros…, sus habitantes tienen que aprender a vivir con su realidad, ser funámbulos cotidianos y vivir en permanentes juegos de equilibrios delicados.

Y culmina la noche Soñando Infinitos una propuesta que acoge el lenguaje de la danza desde diferentes perspectivas, la mezcla con la música y el canto para hablar con diferentes tonalidades desde el murmullo hasta el bullicio. Vuelo elástico, danza a la tierra desde las raíces africanas, algo de tradición y movimiento contemporáneo; al arrullo del canto y unos acordes, que también traen silencios.

Ficha técnico artística
Autoría:
Marta Ruíz




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