Miércoles, 07 de Diciembre de 2016

Como dice Bachelard: soñar el todo y percibir las partes. Se busca que el espectador pueda tener esta experiencia: ver un solo elemento en escena del que surgen los demás con el juego de la acción. Para este cometido nos hemos apoyado en un diseño escenográfico de un mundo que se despliega ante el abismo interior de la primera infancia donde la ensoñación es una realidad muy
importante. El trabajo sobre la técnica del pop up y la elaboración de imágenes constituyen la columna vertebral de la puesta en escena para este lenguaje. Los personajes son dos cocineros que, a la vez que hacen el pan, amasan y cocinan un mundo abismado en su propia ensoñación en el que crecen árboles, animales, un río, una casa tranquila.. Todo sucede mientras se cuece el pan que al final del tiempo escénico es ofrecido a los espectadores para compartirlo con la ensoñación. Lo sagrado y lo profano conviven en el cocimiento del mundo.
A partir de 6 meses!

Clasificaciones: Teatro, Infantiles




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