Lunes, 24 de Octubre de 2016

De Mauricio Kartun

Vacaciones. Tiempo fuera del tiempo. Quince días recortados del continuo cotidiano. Un jubileo en miniatura, un soborno algo miserable para que te comas sin chistar los otros trescientos cincuenta.

Un paraíso chiquito, escuálido y costoso que los hombres nos empeñamos en celebrar desde que supimos que habría que ganarse el pan con el sudor de la frente, cada día, hasta volver al polvo del que salimos. Polvo y sudor: el barro trágico esencial de por aquí.

Vacaciones. Una imitación en plástico del paraíso perdido. Ese souvenir berreta del edén.

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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