Martes, 18 de Octubre de 2016

De Armando Discépolo

En Babilonia, el autor construye el drama a partir de personajes que viven la quiebra de sus ilusiones que los trajeron a Buenos Aires, tal como los argentinos que viven en hoy en Europa. En ella se ofrece la aceptación de un trueque humillante (muchas horas de trabajo agotador a cambio de un magro plato de comida y un techo prestado) que genera un fuerte contraste con los sueños de “hacerse la America”.

Esta obra es nuestra, no solo por su tema, sino por su forma articulada, por sus lenguas distintas y grotescas, que hablan crudamente sobre nuestra identidad.
Babilonia es un espejo y como todo espejo, es molesto, incómodo e inquietante.

Clasificaciones: Teatro




e-planning ad