Lunes, 24 de Octubre de 2016

De Diego Aramburo, Claudia Eid

Teatro de Bolivia. Kikinteatro en Buenos Aires.

Inspirada en la leyenda potosina del Manchaypuytu (la historia reflejada en las crónicas del Perú y de la Villa Imperial –Potosí-, del siglo XV, que ha dado origen a las poesías y relatos románticos andinos más celebrados), la obra presenta la historia de un par de personas (posiblemente hermanos), cuyo amor prohibido y extremo los lleva hasta el encuentro de la muerte. Una vez muerta la mujer, el desolado hombre intenta desesperadamente recuperarla apelando al amor que se tuvieron para llamarla de regreso a la vida. Luego de percibir lo vano de su lucha él buscará otra forma de unirse a su amada.

Ese cento del Amor es un relato dividido en tres partes. La primera refleja de forma casi tradicional la secuencia de hechos dados a parir de la búsqueda del desparecido ser amado. La segunda es una especie de limbo en el que el cuerpo y el alma, perdiendo unidad e identidad, juegan las posibilidades que quedan abiertas una vez disuelta la coherencia de ser. La tercera es un posible pasado.

En total no se trata de un relato tradicional, ni de una escritura convencional.

La puesta da continuidad y al mismo tiempo abre una puerta hacia nuevo caminos en la búsqueda estética de Kíkinteatro. Pocos elementos, cada uno escogido en función a la importancia que adquiera dentro la obra. Incluso los movimientos actorales, la expresión; todo se ha visto reducido a lo mínimamente necesario para que la acción de la palabra tenga el espacio que necesita para encontrarse con el espectador.

Clasificaciones: Teatro




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