Viernes, 09 de Diciembre de 2016

De Darío Fo

No hay ladrón que por bien no venga es una comedia de enredos que muestra como de una situación que pareciera ser pequeña, se levanta toda una arquitectura escénica que no solamente señala la hipocresía del ser humano sino que, al mismo tiempo, se ríe de él y logra que el espectador se burle de la falsedad de la sociedad en la que se desenvuelve.

La obra gira en torno a una pareja en la que marido y mujer se engañan.

Un ladrón entra a la casa y a partir de ello se desdoblan un sinfín de situaciones en las que los personajes se van culpando unos a otros para no ser descubiertos.

Desde una situación simple la obra enjuicia la hipocresía del ser humano, fruto de la sociedad en la que vive, y lleva a la reflexión al espectador sin olvidar la diversión y el buen humor.

Clasificaciones: Teatro




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