Viernes, 28 de Octubre de 2016

En este río de sueñera y de barro un hombre se mira a sí mismo.
Este cementerio de ríos y de lluvias donde un amor pasado me visita.
El desafío de tirarlo a la patota o de asumir que lo beberemos con cada vaso de agua que hemos tomado.
Es el pobre Barbosa, chivo expiatorio de la derrota, alerta de hambre, pobreza y tráfico.
Son hombres de Corrientes y esmeralda, mujeres arreciando desde otros siglos. Nuevas palabras para viejos discursos.
Y los huesos permanecen.
Y su re encarnadura viene de los planetas, rebota en el intelecto, se propone mezclar el tapete celeste.
Rebeldía, amor y causa.
Cauce. Cauce desparejo.
Invitación a compartirlo.

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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