Miércoles, 20 de Enero de 2016

De Marguerite Duras
En una casa próxima al mar, dos hermanos se reencuentran de adultos para despedirse. En esa casa, de adolescentes, cometieron incesto. El recuerdo aflora inevitablemente. Ninguno puede evitar el pasado que, por medio de la palabra, se construye y destruye permanentemente ante ellos. Imposible esquivar ese momento, condenados a enfrentarlo e interpretarlo como si se tratara de una culpa milenaria que sólo puede expiarse teatralizando el recuerdo. Paulatinamente la fuerza del relato consumará la resurrección de lo vivido. Pasado y presente se confunden en un sólo tiempo suspendido.

Este espectáculo formó parte del evento: Tintas Frescas en Buenos Aires 2004





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