Miércoles, 20 de Enero de 2016

De Valére Novarina
“Un hombre habla a unos animales, es decir, a seres sin respuesta. Habla a trescientos ojos mudos. Pronuncia el Discours aux animaux que es una serie de once 'paseos', un navegar por el interior, o sea, primero en su idioma y en sus palabras. Un hombre habla a los animales y, de esta forma, habla de las cosas de las que no se habla: de lo que vivimos, por ejemplo, cuando nos llevan hasta nuestros límites, divididos, en la mayor oscuridad y no lejos de una luz, sin palabras y cercanos a un desenlace.”

Este espectáculo formó parte del evento: Tintas Frescas en Buenos Aires 2004





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