Viernes, 07 de Octubre de 2016

De Allen Ginsberg

Una mesa, una silla. Se alza la voz de Étienne Daho. Entra Arthur Nauzyciel; se sienta. Lee. Una página tras otra, la ternura del poema de Allen Ginsberg escrito en 1959, bajo el efecto de anfetaminas, impresiona nuestros sentidos. Canto de amor, cruel, irónico y doloroso, donde la narración despiadada sobre el descenso a los infiernos de su madre Naomi está atravesada por una poesía mística, KADDISH es una obra maestra del autor de Howl, considerado uno de los fundadores de la Generación Beat. Según la mirada de su hijo, Naomi regresa del más allá, pequeña niña rusa, judía, mujer comprometida, comunista y también loca. La madre murió, resucitó aquí en palabras, la madre que aparece en la intersección de una calle en Nueva York, la madre que sufre en el hospital. “Naomi –escribe Allen– ahora, debo cruzar para hablarte”. La alucinación discute con lo real; la deferencia e indecencia del recuerdo se enredan en un trance apacible.

Esta lectura se creó con la complicidad artística de Valérie Mréjen y Étienne Daho. Se presentó en el Museo de Arte y de Historia del Judaísmo y en el Festival de Aviñón en 2013.

Este espectáculo formó parte del evento: 10 FIBA - Festival Internacional de Buenos Aires

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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