Miércoles, 10 de Febrero de 2016

Talék (antes de la gente) tiene como punto de partida un mito wichi sobre el origen de los hombres y las lenguas. La danza se genera a través de una particular apropiación del mito desde el Butoh. Los movimientos provienen de una profunda escucha de las resonancias de las imágenes del relato en el cuerpo de las intérpretes. No se trata de la reproducción de lo anecdótico sino de la encarnación de aquellas fuerzas que atraviesan el mito: la intensidad de un pensamiento, los vacíos previos a la creación, la sangre y la matanza como ritos de pasaje, el intento de un lenguaje antes de la palabra. Estos estados van constituyendo los diferentes momentos que van dando sentido a la obra.

El mito relata la historia de una vieja mujer llamada Talék cuya misión es crear "gente": prepara unos grandes cántaros donde derrama sangre de animales. En cuanto se escuchan palabras de diferentes lenguas, la vieja rompe los recipientes y de allí sale toda clase de "gente" que habla idiomas distintos. Una vez cumplida su misión, Talék ordena que la maten. De su cabeza se origina el pájaro talék y de su vulva el pájaro cacuy.

Butoh es una corriente de la danza contemporánea japonesa surgida a fines de la década del 50 por el encuentro de ciertas tradiciones del teatro NOH y la cosmovisión de raíz japonesa; por otro lado, emerge a partir de los desbastadores efectos del bombardeo a Hiroshima y Nagasaki, que replantean la concepción del "ser humano".





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