Miércoles, 26 de Octubre de 2016

De Albert Boadella

El destacado director y dramaturgo catalán, fundador del recordado grupo Els Joglars y figura tan trascendente como incómoda de la escena española, tomó como excusa el reciente bicentenario del nacimiento de Verdi y Wagner para rendir su particular homenaje a dos héroes de la ópera, escenificando una especie de desafío entre wagnerianos y verdianos en un restaurante popular cuyo propietario es aficionado a las zarzuelas y a las óperas.

Una producción asociada del Complejo Teatral de Buenos Aires y Teatros del Canal de Madrid

VIVA VERDI… Y WAGNER

Verdi y Wagner. Bicentenario de su nacimiento. Coincidencia sorprendente y simbólica a la vez. Dos formas musicales y teatrales en las antípodas. Dos nociones del arte y del mundo con una significativa influencia en su tiempo pero también en generaciones posteriores, algunas de las cuales utilizaron sus partituras en función de intereses políticos diversos.

¿Mediterráneos y nórdicos? Admitiendo el riesgo de la generalización, bajo la afinidad hacia cada uno de los dos compositores podríamos percibir trazos caracterológicos distintos y a menudo antagónicos.

En cualquier caso, las herencias son también contrapuestas. Mientras Wagner erige su templo personal en Bayreuth mediante la ayuda de Luis II de Baviera, Verdi construye con su propio dinero la Casa di Riposo de Milán para músicos ancianos sin medios. Reduciendo las disparidades de ambos a un terreno puramente doméstico, no hay duda de que, salvo masoquistas, todos hubiéramos preferido como vecino del rellano a Don Giuseppe.

Ante ello, surge siempre la misma cuestión: ¿podemos responsabilizar a un artista de las consecuencias futuras de su obra? Es evidente que en el caso de Wagner todavía persisten tales polémicas.

Son cuestiones que surgen en el restaurante El Pimiento Verdi, durante el homenaje al italiano. Entre el vino, las alcachofas o los chuletones, las partituras de ambos compositores se utilizan para deleite general pero también como efectivo militar con el fin de enfrentar concepciones opuestas sobre la música y la vida.

Albert Boadella

EL PIMIENTO VERDI

En el espectáculo se escuchan fragmentos de diversos números musicales (arias, romanzas, duetos y coros) de los siguientes autores:

Fragmentos de Giuseppe Verdi:

La Traviata (Libiamo ne’ lieti calici, brindis; Follie, follie!, recitativo; Un dì felice eterea, dúo; Io son, io son felice!, dúo) , Il Trovatore

(Di quella pira, aria; Vedi le fosche notturne, coro), Nabucco

(Va pensiero, coro), Aida (O terra addio, dúo), La Forza del Destino (Preludio; Pace mio Dio, aria), Don Carlo (Ma lassù ci vedremo, dúo), Otello (Sciagurato! … Per l’universo, recitativo;

Quel fazzoletto, dúo) y Rigoletto (Questa o quella, aria;

La maledizione, final; Si, vendetta, dúo; Cortigiani, vil razza dannata, aria; Tutte le feste al tempio, aria; Solo per me l’infamia, dúo; Scorrendo uniti remota via, coro; Caro nome, aria).

Fragmentos de Richard Wagner:

Tristan und Isolde (Mild und leise, Liebestod), Tannhäuser (Coro de peregrinos), Siegfried (Erwache, Brünnhilde!, Dúo), Lohengrin (Preludio, Marcha nupcial), Die Walküre (Cabalgata de las Walkyrias), Die Meistersinger von Nürnberg (Morgenlich Leuchtend, Preislied), Parsifal (Nur eine Waffe taugt, aria final).

Otros fragmentos de ópera:

“Se il mio nome”, serenata de Il barbiere di Siviglia (Gioachino Rossini), “Una furtiva lagrima” de L’elisir d’amore (Gaetano Donizetti), “Casta diva” de Norma (Vincenzo Bellini) e Introducción del acto I de Così fan tutte (Wolfgang Amadeus Mozart).

Fragmentos de zarzuela:

“Gon-golondrón” de Maruxa (Amadeu Vives), “Mi aldea” de

Los Gavilanes (Jacinto Guerrero), “No enseñes en la playa” y

“De este sabroso jugo” de Marina (Emilio Arrieta).

Otras músicas:

Tema del Concierto para piano nº1 de Chaikovski, Il mondo

de Jimmy Fontana y Ópera de consenso de Borja Mariño.

Duración: 110 minutos
Clasificaciones: Musical, Adultos




e-planning ad