Martes, 23 de Agosto de 2016

Un puerto de pescadores en una isla, un viejo pescador tiene por compañero de pesca a un chico. Dada la mala suerte que viene teniendo los tres últimos meses, el viejo tiene que salir a pescar solo y el pequeño sale con otro barco en el que tiene más suerte.

El día ochenta y cinco nuestro viejo pescador se adentra en el mar siguiendo a un ave mucho más que lo de costumbre, en el transcurso de su viaje reflexiona en el mar con sabia sencillez de la vida y nos da mirada del mundo. Se identifica con la existencia de las tortugas. En esa salida logra pescar un pez espada de quinientos kilos, después de luchar con él durante tres días, de vuelta al puerto es atacado por los tiburones varias veces hasta que solo queda el espinazo del pez cuando llega de vuelta.

Allí en su choza vuelve a encontrase con su pequeño amigo y acuerdan que de ahora en adelante saldrán a pescar siempre juntos

La historia es sencilla pero lo que acontece entre el viejo y los habitantes del mar, las estrellas y la luna, está plagado de sabiduría, belleza, poética y profunda humanidad.

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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