Sábado, 22 de Octubre de 2016

De Adolfo Assad

La semana próxima se estrena la pieza "Yo, el penitente"

Del Teatrista Tucumano Adolfo Assad".

Una descarnada reflexión que indaga

La profundidad del alma humana en una trama

Donde el suspenso alterna con el lirismo

Una obra de características singulares

Es un espectáculo que cuenta en escena con un solo actor, pero no es un unipersonal más. En este caso, Adolfo Assad, como autor, se interna en los complejos vericuetos del alma humana, procurando desentrañar la verdad ante la pregunta de ¿quiénes somos?, y procurando en el pensamiento, encontrar una explicación para las conductas que resultan imposibles de dilucidar.

"En esta obra he encontrado un desafío muy grande. Se trata de un hombre que ha pasado, en momentos determinados de su vida, por instantes muy duros y traumáticos. El espacio escénico no define si se trata de un hospicio psiquiátrico o de una prisión, pero simplemente, queda en claro que está en una situación de confinamiento y, en esa soledad, en esa ausencia de libertad, se decide a hacerse las preguntas fundamentales ¿Quiénes somos realmente? ¿Hasta dónde nos conocemos? ¿Qué cosas implica ser libre o estar confinado? ¿Qué hacer con nosotros mismos?. Nuestra propuesta, es que el público comparta con nosotros esas preguntas, tan difíciles de responder cuando estamos en situaciones límite, y cuando la realidad cotidiana nos conmueve en serio, y nos lleva a la acción, sin que conozcamos los mecanismos que manejan nuestra voluntad", analizó la directora Liliana Sánchez a propósito de su mirada sobre "Yo, el penitente",

La puesta cuenta con recursos técnicos y efectos sonoros y visuales que, al alternarse con algunos textos poéticos, crean una atmósfera poética sin perder su vínculo con la realidad. "En el desarrollo de la trama, a pesar de que es un drama, no es posible la asfixia o la angustia porque incluye poesías que distienden y contribuyen al clima que el personaje necesita para su exploración interior, y para que el público haga la suya. Otro tanto ocurre con los efectos visuales (en el planteo lumínico) y sonoros con lo que el espectador sentirá, tanto como el personaje, que no está solo en el escenario", subrayó la reconocida directora.

"Nosotros quisiéramos que el público se fuera de la sala llevándose las mismas preguntas que nos hicimos nosotros ante esta obra breve pero intensa, sencilla y a la vez compleja y profunda", puntualizó.

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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