Jueves, 27 de Octubre de 2016

De Mónica Di Franco

Un espectáculo músico – teatral - circense, que cuenta una historia donde estos dos últimos son protagonistas. El tango y el circo no son anacrónicos, sino que generan nuevas técnicas y nuevos enfoques, nuevas formas y tendencias que reflejan necesidades y sentimientos actuales.

Los clowns son los encargados de recibir y ubicar al público según la tradición circense, mientras repiten su leit motif (poema Anachronique, de Guy Bèart).

El maestro de ceremonia, característico del circo y de la comedia musical, interpretado por un actor-cantante, funciona como prestidigitador y observador; es un personaje onírico que está fuera del tiempo y espacio, e intenta por medio de datos esotérico-cientificos reconstruir sus recuerdos, cayendo en distintos momentos del siglo XX. La gitana, la domadora, los bailarines, el cafisho, las parejas de seducción, trapecio y swing, son algunos de los personajes que ponen en movimiento cada cuadro, como si se tratara de un clip músico-teatral, desde una concepción cinematográfica.

La música de tango tradicional y contemporáneo, que forma la columna vertebral de Circo Cabaretango, está compuesta, entre otros, por músicos argentinos, como Juan "Tata" Cedrón y su Cuarteto, Pedro Chemes Cuarteto, el grupo Araca París y Gotan Project (integrado por Eduardo Makaroff, Phillipe Cohen Solal y Christophe Müller) y temas Originales de Hernán Valencia.

Los poemas Eche veinte centavos en la ranura y Los ladrones, de Raúl González Tuñón, son los disparadores de dos de los cuadros más importantes.

Clasificaciones: Musical




e-planning ad