Domingo, 23 de Octubre de 2016

De Alfredo Arias

En los albores de la televisión argentina, una cocinera presentaba en un curioso programa en blanco y negro sus creaciones culinarias. Para poder hacerlo en vivo tenía ya preparado el plato en varias etapas: mezcla de ingredientes, primer intento antes de la cocción y, luego, el resultado pasado por el horno o la cacerola. Por otro lado, existía su libro, la biblia de la cocina argentina. En esta publicación -uno de los mayores éxitos editoriales de la historia- se exhibían una serie de ilustraciones que mostraban una colección de postres, los unos más surrealistas que los otros. Aparecían torta barco, calesita, misal, capilla, choclo, bandera argentina, costurero o almohadón colombiano. También los platos salados sufrían transformaciones o mutaciones hacia objetos tales como abanicos o relojes, entre otros. Estos platos se creaban con recetas exigentes y ambiguas. Para levantar un bizcochuelo la maestra aconsejaba treinta huevos, y al mismo tiempo un dosaje de levadura que quedaba un poco al albedrío de la señora de casa, bajo indicación de “pongan más o menos entre unos 70 o 90 gramos según las condiciones meteorológicas”.

Alfredo Arias invoca la memoria de la célebre cocinera y con ella recorre su recetario, al mismo tiempo que Petrona se permite aconsejarlo sobre los patéticos acontecimientos de su vida adolescente frente a una madre obsesiva y un padre indiferente. Alejandra Radano y Alfredo Arias transitan el paisaje de aquella sociedad de los 50, guiados por la visión utópica de Petrona y las dificultades de un niño para encontrar la salida a un intrincado laberinto familiar.

Comedia Repostera será presentada como una lectura escénica. Este diálogo imaginario reúne a la célebre cocinera Doña Petrona C. de Gandulfo, interpretada por Alejandra Radano, y al director teatral Alfredo Arias en su propio personaje.

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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