Martes, 28 de Junio de 2016

De Rubén Pires

Inspirado en El viejo y el mar de Ernesto Heminway

Un puerto de pescadores en una isla, un viejo pescador tiene por compañero de pesca a un chico. Dada la mala suerte que viene teniendo los tres últimos meses, el viejo tiene que salir a pescar solo y el pequeño sale con otro barco en el que tiene más suerte.
El día ochenta y cinco nuestro viejo pescador se adentra en el mar detrás de un ave mucho más que lo de costumbre y logra pescar un pez espada de quinientos kilos, después de luchar con él durante tres días. De vuelta al puerto es atacado por los tiburones varias veces hasta que solo queda el espinazo del pez cuando llega de vuelta.
La historia entretiene y es sencilla pero lo que acontece entre el viejo y el mar con sus habitantes, está plagado de sabiduría, belleza, poética y profunda humanidad.

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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