Viernes, 22 de Enero de 2016

De Luis Bitria
Dos actores, dos corazones en busca del éxito. Sólo saben hacer teatro. Huyen a Argentina perseguidos por el fracaso y el rechazo institucional. No se debe decir la verdad sin permiso de la política cultural de turno, sin lamer el culo a esos diosecillos de barro que obstentan un poder inmerecido. Dos actores renacen de sus cenizas, incomprensiblemente, como todos los actores honrados. ¿Suerte o desgracia? Destino. Desde Lorca y Miguel Hernández hasta el teatro costumbrista español, recuperan los sueños perdidos. Una demostración de estilos en busca de algo personal. Una lucha a muerte por respirar teatro. Desde el buen humor, la risa y la ironía. Un divertimento social. Una autocrítica saludable en el noble oficio de saber reírse de uno mismo. Todos somos actores de un mundo muerto que sueña que está vivo. Y es como si no hubiera nacido. Argentina mon amour




e-planning ad