Sábado, 23 de Julio de 2016

De Paula Baró

El mundo esta lleno de cosos.
Cosos por aquí, cosos por allá.
Cosos por todos lados.

Veo por la ventana, como una medialuna, me pongo los zapatos y veo cosos. En la selva, en la ciudad veo cosos, en un encuentro en una terraza, en un edificio; entre Sofía y Roberto (su amor helecho), veo cosos también.

En el universo todo tiene un lugar y un instante, y en cada instante una pregunta:

¿Cuándo nacería un helecho exactamente?

Todo nace todo el tiempo. Durante la mañana cuando despertamos, mientras desayunamos y cuando decimos nuestro -primer primerísimo- buen día día. Cuando nos besamos y enamoramos, y cuando nos morimos y nacemos, una y otra vez.

La vida es una lucha constante contra el instinto inherente de muerte. Y aparece el lenguaje y nos comunicamos. Primero con gestos y luego con palabras, para luego darnos cuenta de que las cosas importantes -no se dicen-.

En alguno de esos instantes, ojalá nos demos cuenta de que “el arte es aquello que hace que la vida sea más interesante que el arte” . Que el amor es amar, que todo rima, que siempre es distinto cuando se mira con el ojo corrido y que al final somos todos cosos.

Nicolás Lodigiani

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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