Sábado, 21 de Mayo de 2016

De Juliana Ascúa, Sol Bonelli, Gabriela Luriaschi, Mariano Villa

"No hay teatro, sin espectador". Entonces, la idea es poder compartir un ciclo de

monólogos y breves escenas, una especie de work in progress, como parte de un

teatro vivo que se va modificando con las letras del autor, el cuerpo del actor y la

mirada del espectador. Tomando las “células madre” de una obra, estas piezas

conectan con lo inmediato del teatro desde lo más mínimo. El juego: la verdad, la

representación, el drama y la risa.

Manija Producciones

Sobre las escenas

Flores de Tajy La “Naty”, una paraguaya víctima de trata que fue arrancada de la

selva misionera y tirada en las fauces de un hotel rutero. Con el cliente

desfalleciéndose a su lado, ella planea su escape.

Isac Un chico apunto de abandonar la adolescencia, viaja en colectivo y se

encuentra con un belleza en el cielo, provocada por contaminación ambiental o por

metamorfosis del universo. Durante el viaje sueña con una italiana, duerme en el

hombro de una pasajera y conoce al doble de alguien que hace tiempo, no ve. La última visita. Una planta de regalo y una despedida que invita a la reflexión. Se

cierra una historia, ampliando sus horizontes. Mientras cuenta la anécdota del recital,

ella encuentra la contradicción que la lleva a reconocerse.

Contradicciones del amor libre. Montse y Fer viven juntos hace un año, ella es una

española que lo introduce en la idea del amor libre llevando sus amantes a dormir. Él

intenta convencerse, asegurándose que eso es evolución, aunque no lo sienta así.

Entonces aparecen las contradicciones en esta disparatada escena de amor.

La última noche del boy scout. Una noche. Una decisión. Un boy scout perdido en

la niebla y una asesina determinada a liquidar sus pesadillas de una vez y para

siempre.

Quilmes. Sophie, es una parisina de paseo por Argentina, pero visitar a los padres

de su amiga Lidia, conocer su panadería, cruzarse con el ex novio y ver a sus

amigas que hacen teatro, la deslumbra y de a poco le informa a Lidia que quiere se

queda en Quilmes a vivir con su familia, a trabajar en panadería. Una desopilante

historia de un encanto de Quilmes que sólo Sophie puede descubrir.

Yo soy un negro -Monólogo surrealista- de una adolescente que relata cómo fue

concebida, el presagio de su muerte y resurrección y al renacer: su gran

descubrimiento. Un soliloquio repleto de danza e imágenes delirantes.

Duración: 60 minutos
Clasificaciones: Teatro, Adultos




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