Miércoles, 19 de Octubre de 2016

De Marcelo Marán

Versión original del clásico de SÓFOCLES

En todas las épocas aparece la necesidad de actualizar el mito de Antígona para dar cuenta del choque entre dos formas de entender la realidad.

A través de la oposición de los antagonistas, Antígona/Creonte, se desarrolla una fina metáfora sobre el poder y sus excesos.

Creonte es el poder hueco, precario, avejentado, corrupto y masculino.. Antígona, su contrafigura, es el estallido brutal, la fusión del átomo, joven, amoral y femenino.

El territorio de lucha es una villa miseria, no porque se lo considere un espacio degradado, sino porque, en su condensación vital, se puede observar claramente un drama que, traspasando a la sociedad toda, allí estalla sin simulaciones.

Seres puestos en el vórtice de una violencia que no conoce límites retroceden en la escala zoológica y abandonan la humanidad. "No somos hojas al viento, ni juguetes de los dioses, somos basura que se deshecha para que otros coman en mesas con mantel. Ni siquiera hay un proyecto de exterminio, nos tiran veneno como a las cucarachas", palabras de Antígona a un Creonte tembloroso que sabe que, haga lo que haga, lo espera un frío puntazo o la bala marcada de un sicario.

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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