Viernes, 15 de Enero de 2016

De Susana Villalba

La Revolución de Mayo desata otros levantamientos de caudillos provinciales, de sectores populares y marginados, revueltas que chocan entre sí y giran sin salidas. Francisco Ramírez, José de Artigas, piezas del mecanismo de un poder que conserva el centro empujándolos a que se fagociten mutuamente. Decapitada y embalsamada, la Cabeza de Ramírez intenta armar con las piezas sueltas de sus recuerdos la historia de una revolución que no fue, que nunca es, porque “no se revoluciona con una mano, si con la otra se pide a quien se quiere abandonar”. Aún hoy esta cabeza habla, aún ve que nada cambia y todo se repite, incluso el desmembramiento.

Este espectáculo formó parte del evento: Proyecto Historia(s)





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