Viernes, 04 de Noviembre de 2016

De Daniel Perez Guerrero

Nunca es tarde para tener tu propio espacio, salvo cuando alquilaste un departamento y lo encontras ocupado, y precisamente por gente que practica desde la picaresca, hasta el disfrute sexual y sensual, sin rubor ni depravaciones. El living, el balcón y el palier son el escenario propicio para estas “tres historias de alquiler”, en las que un vecino molesto y sexopata se ha empeñado en participar.





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