Lunes, 07 de Noviembre de 2016

De Luciana Lagisquet

La educación es el arma más importante que se puede usar para cambiar el mundo.
Nelson Mandela

Una institución bilingüe con primaria y secundaria. Una empresa, un negocio. Una institución que ofrece a sus clientes la tranquilidad de saber que sus hijos crecen en un ambiente seguro. Una empresa de seguridad. Saint Troya asegura a los clientes que sus hijos, sus pequeñas inversiones de trascendencia, crezcan en un espacio objetivo e internacional, con fiestas de Halloween y doble horario. Sin identidad, sin ideología, sin política, sin sexualidad, sin pobreza. Una reproducción de sus propios valores, los que realmente tienen o realmente quisieran tener. Saint Troya es un engaño, una estafa como los templos de Pare de Sufrir y las clínicas de belleza. Una promesa imposible, un criadero artificial de terroristas psicóticos. Una pequeña arena de circo romano del 2013 a punto de hacer su show sangriento. Directora del colegio- Si no decimos basta, si no ponemos límites, ellos van a ponerlos. Los adolescentes. Los menores. Van a poner unos límites improvisados, televisivos, unos límites de stand up y de tribus urbanas, de wachiturros. Van a luchar por el raiting. Van a crear una sociedad alrededor del circo romano, del circo de los deformes de los realitys shows. Van a elegir como presidente a la mujer barbuda a través del teléfono. Barbuda sí al 551, Barbuda no al 552. Cambiamos el pulgar para arriba o para abajo que daba el pueblo romano por el índice que aprieta el teclado del celular.

Este espectáculo es producido por el Programa de Fortalecimiento de las Artes de la Intendencia de Montevideo

Duración: 80 minutos
Clasificaciones: Teatro




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