Solteritas y sin estrenar

Quién puede jactarse de un hecho tan doloroso como la muerte de un ser querido? Dos actrices que manejan el humor como pocas -Liliana Pécora y María Rosa Frega, se ponen en la piel de Tina y Mecha, las hermanas Palomeque, jubiladas docentes, hijas sufrientes, solteronas ellas, que están acompañando las últimas horas de vida de su padre. Mientras atraviesan este duro trance , sacan a la luz todas las miserias por las que pasaron a lo largo de sus vidas por culpa de una figura paterna por demás castradora. La interrelación entre las hermanas, los celos, las envidias y el recuerdo de un amor frustrado ( Roque Pasaciuffo) son los condimentos de esta comedia musical que trata con un humor ácido y directo las interrelaciones familiares.

Contada en forma de comedia musical esta obra original de Alberto Drago nos muestra el sórdido y fascinante mundo de las futuras huérfanas.

Dos hermanas solteronas y un padre moribundo es el puntapié inicial de una historia desopilante en donde el humor negro logra su objetivo más feliz.

“Solteritas y sin estrenar” (basada en la obra teatral de Alberto Drago “Se me murió entre los brazos”) conforma un caleidoscopio de excesos en donde juegan dos caricaturescos personajes, patéticos y a la vez queribles. Congeladas en una época, viven un mundo que ya no existe aunque sus sentimientos, deseos y esperanzas resulten eternos en el tiempo. Liliana Pécora y María Rosa Frega son las protagonistas. Dos excelentes intérpretes que dan vida a estos singulares personajes. Es sorprendente la conexión que se da entre ambas. Verdaderas exponentes del manejo del humor, creadoras de climas con la impronta del clown y el timing justo y preciso.

Muy creativa la puesta en escena y dirección de Héctor Presa. Destacable su idea de integrar a dos efectivas y jóvenes cantantes-actrices (Julia Eva Saggini y Gabriela Fourcade) como el alter ego de las protagonistas, interpretando atractivos temas musicales compuestos por Diego Lozano y con letras del propio autor.

Resulta correcta la intervención de Claudio Provenzano.

En síntesis, un muy disfrutable espectáculo.

Hugo Bab Quintela

El Gato en la ventana- Radio Palermo

Un grotesco con humor negro
Por Laura Ventura | Para LA NACION


Solteritas y sin estrenar / Libro: Héctor Presa y Alberto Drago, basada en Se me murió entre los brazos, de Drago / Intérpretes: María Rosa Frega, Liliana Pécora, Claudio Provenzano, Julia Eva Saggini y Gabriela Fourcade / Producción: Juan Iacoponi y H. Presa / Dirección: Héctor Presa / Funciones: Sábados, a las 20.30 / Sala: Molière, Balcarce 682 / Duración: 70 minutos / Nuestra opinión: buena Tina y Mecha, las hermanas Palomeque, están en el lecho de muerte de su padre. Estas docentes jubiladas, solteronas y culposas respiran al son de su progenitor. En este hogar lúgubre, plagado de ausencias, estos seres forman un triángulo -hay un vínculo edípico-, donde si un vértice dejara de existir ese universo se desmoronaría y aplastaría a los sobrevivientes. Este contexto fatal está abordado por Alberto Drago desde la comedia y así se da forma a un grotesco en estado puro. Héctor Presa (director del gtrupo La Galera Encantada) convocó para el musical Solteritas y sin estrenar a dos intérpretes de lujo: María Rosa Frega (la estupenda actriz de La suplente y Azucena en cautiverio, entre otras) y a Liliana Pécora. Ambas se sacan chispas en el escenario, son grandes comediantes, dúctiles para componer a estas almas sufrientes. Es sólido también el trabajo de Claudio Provenzano, quien interpreta dos personajes, a "Tatita" y al objeto de deseo, Roque, quien con su llegada, cambia el ritmo de la acción. Es con su aparición cuando irrumpen los sueños y los deseos latentes. Presa eligió acompañar a las hermanas con sus sombras, en la piel de Julia Eva Saggini y Gabriela Fourcade. Con esta apuesta obtiene dos grandes resultados. El primero, aportar excelencia en la canción con estas interpretaciones, y, el segundo, mostrar un continuum (Saggini y Fourcade pertenecen a otra generación), una devoción hacia el señor Palomeque que existe desde siempre, la sensación de que la vida de estas mujeres ha quedado trunca, sin ningún tipo de realización personal, siempre en torno a la figura y exigencias de su padre. Tarantela, milongas y baladas, no importa cuál sea el género, las letras de las canciones son desopilantes y tiernas a la vez. Solteritas y sin estrenar es una pieza sobre la frustración, la rivalidad entre hermanos -llevada a un extremo mordaz- y sobre la soledad en la que viven algunas personas, a pesar de estar junto a una compañía omnipresente, que en lugar de brindar oxígeno, asfixia.

1 Histórico de funciones