Lunes, 18 de Enero de 2016

De Maruja Bustamante

Todas esas veces que tuve que rezar en la mesa con esa familia diabólica luego vomité. Me mandaron al médico. Me daban pastillas para el estómago. Pero no se trataba de eso. El cuerpo responde a las impurezas del espíritu. Eso es algo que no pudieron ver porque son creyentes de la tradición. Son animales de hábito. Son figuritas repetidas. A mí me gusta llenar el álbum. Y el álbum es infinito por suerte. Me enteré que la hija de mi esposo es obesa, me alegro.

Este espectáculo formó parte del evento: Autoras Argentinas





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