Lunes, 17 de Octubre de 2016

De Alejandro Zingman

Shakespeare es como el dios de la dramaturgia de todos los tiempos. Entrar en la dimensión dramática de sus obras y en la pregunta de cómo se representan, fueron el dilema que inspiró este trabajo. Cómo generar un soporte formal y emocional para sostener esos textos y a su vez dejarse atravesar por ellos.

Otelo, Antonio y Cleopatra, Romeo y Julieta y Macbeth fueron el punto de partida para tomar cuatro parejas emblemáticas y bucear en sus destinos trágicos.

En una transfiguración de atmósferas, los actores se lanzan a un canon teatral, usando por momentos al público como testigo involuntario de sus sacrílegas maniobras actorales.

Clasificaciones: Teatro




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