Miércoles, 20 de Enero de 2016

La ciudad envuelve misterios indescifrables. A veces el arte intenta, con resultados inciertos, vulnerar una muralla levantada con historias que asoman en la noche por los ventanales del centro o por los pórticos que resisten en los barrios de la periferia. Es la ciudad y sus pulmones de hollín, humo y sirenas la que cobija los relatos de Arlt. Y es esa misma ciudad, con su indiferencia feroz al dolor y la soledad, la que se transforma en un involuntario escenario de tragedias y frustraciones, donde de tanto en tanto frente a tamaño desconsuelo, la música nace desde un bandoneón, desde una guitarra o desde la voz de una mujer con sutiles notas de esperanza.





e-planning ad