Sábado, 16 de Enero de 2016

Una obra que inspirada en su amor a la vida reparte a diestra y siniestra sus convicciones. La vida es el gran negocio de la Divinidad, porque sólo la vida vivida permite la Conciencia evolucionada. Y aquí estamos, en la plenitud de esa vida haciéndole "pata ancha" al entendimiento, con humor, con alegría, con pasión y sin claudicar por las lágrimas vertidas. Amar ser uno mismo es la condición y aprenderlo nos lleva toda la vida. Una obra real, inevitable, dirigida por Gabriel Lenn, interpretada por Chingolo Casalla en el papel de Don Román quién no duda en desnudar las apetencias de su alma... Matilde, quién se encuentra a sí misma en la niña que amó ser, interpretada por Doro von Ellrichshausen... Esteban Lövi en la piel de un Agustín sarcástico que encuentra en la convivencia una forma renovada de sí mismo... Dos enfermeras, Silvia Coifman y Viviana Cimarelli, subyugadas por lo cotidiano arrastran su presencia en ese mundo hostil de su miedo a la vejez... y una Alicia, en la epidermis de Carlota von Gebhardt, confundiendo con su materialidad y relacionando hechos y soluciones en busca de una ecuación que eleve los argumentos.





e-planning ad