Domingo, 17 de Enero de 2016

Una tarde...una Plaza,nos recuerda y nos remonta a los años en que la ingenuidad e inocencia de los jóvenes de esa época, era encontrarse en esos espacios de aire libre, no solo para los juegos de plaza, sino para sus encuentros románticos a la hora en que el sol se escondía para que los rayos del nuevo día iluminen sus rostro con una sonrisa. Ese romanticismo se fue perdiendo a lo largo de los años, intentamos rememorar con esta historia del pasado, el encuentro de una mujer, sometida a su trabajo y la de un hombre, en búsqueda de uno, que a pesar de sus conflictos e inseguridades, propias de la época del que dirán, puedan permitirse mirarse a los ojos y llegar a conocerse, para que ese encuentro sea un amor a primera vista y no un encuentro feliz de una tarde en una plaza, sino un encuentro de muchas tardes en las que puedan dejar de pensar para poder empezar a sentir..





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