Jueves, 27 de Octubre de 2016

De Daniel Landea

Llega el primer Musical ovino (La verdadera historia de la clonación)

Hola Dolly, soy Betty es el relato de la vida de una oveja, antes y después de ser clonada, en tono de parodia. La historia comienza introducida por un relator que no conoce la obra, con lo cual no cumple su función en ella y ese es, paradójicamente, el objetivo de su existencia.

Dolly nació en una pradera inglesa, perteneciendo a una familia burguesa de clase alta formada por sus padres Sarah y Samuel, y su hermano David. Ellos desprecian al vulgo del rebaño, cuya máxima expresión son las ovejas chismosas: Yoly, Kuky; Karola; Choly y Roly.

En el devenir de su vida, Dolly conoce a un corderito igualmente snob llamado William. Simultáneamente, los científicos del laboratorio darán con la fórmula para clonar y la elegirán para ello. En pleno idilio, un grupo de científicos la capturan y felices, aunque aturdidos, inician la clonación.

De allí surgirá Betty, físicamente idéntica -pero negra- y psicológicamente opuesta, se conocerán y querrán. Mientras tanto, William canta su lamento y sufre la ausencia de su amada pero se encontrará accidentalmente con su duplicado. Acto seguido, querrá besarla y Dolly, sorprendiéndolo en un "acto infiel" le exigirá un clon para que su amor sea posible. Desesperado, William se lo pedirá a los científicos pero éstos los ignorarán por completo. Viendo que su desgracia se avecina, se exilia.

Entretanto mientras Betty seduce por igual a los mellizos Carter, las chismosas intentarán hundirlas pero involuntariamente las catapultarán a la fama.

Serán los periodistas quienes las lleven al palacio de la Reina a cantar y bailar, y así los sorprende el final, salvo al relator que no baila y a William, que muy feliz no termina.

Clasificaciones: Musical




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