Viernes, 15 de Enero de 2016

Matsuo Bashô (1644-1694) vivió una vida excepcional. Se convirtió en personaje central del movimiento de poesía del haiku, a la que imprimió dimensiones y valores que serían definitivos: espontaneidad, atención al presente, sencillez para vivir y mirar, compenetración con la naturaleza, sentido de la impermanencia. Cuando se encontraba en el zenit de su carrera artística decidió dejar todo y peregrinar. En numerosas ocasiones salió, casi con lo puesto, a recorrer los austeros caminos de su patria. Viajes poéticos y espirituales al mismo tiempo. Viajes para vivir a fondo la experiencia de vivir a la intemperie. Viajes durante los cuales fue recolectando ideas, impresiones, asombros y haikus brotados de nimios detalles de la cotidianidad de un caminante pobre. Los Diarios de Viaje de Matsuo Bashô, que acabo de traducir con mi colega y amigo ITO Masateru, siguen vivos, nos siguen interpelando.

Lecturas de Haikus
por Sergio Nakauchi y Lucas Marín

Proyecciones de fotografías de Nacho Iasparra

Este espectáculo formó parte del evento: INTEMPERIE Ciclo de cultura Japonesa y su diálogo con occidente





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