Lunes, 17 de Octubre de 2016

De Gastón Palermo

En una repetidora radial cordobesa, Los Cara de Pelvis se mueven al ritmo del Túnga Túnga hasta que se agotan. Buscan y buscan entrar en sintonía hasta que La Galia engancha un espacio radial libre y todos aprovechan para decirse y preguntarse por las cosas que son inevitables, por cuántas veces se repitieron como el ajo, por cuándo se sintieron marginales, por las ideas, por el vino y por el toro. Después La Menga da una clase de ética y ciudadanía trágica. A la tragedia La Galia la hace canción. Y como "quien no quiere la cosa" la canción trágica se vuelve un hit cuartetero que todos terminan por bailarlo y que casi podría decirse que es una Oda, al Túnga.

Clasificaciones: Teatro




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