Martes, 18 de Octubre de 2016

De Clara Anich

Una comedia de humor negro en torno al cajón, canapés y velatorio.

Si quiere venir a llorar es bienvenido, por supuesto, las lágrimas no se las niego a nadie, pero va a tener que venir con los papeles si quiere algo.

Los bollitos blancos apretados en las manos no son pañuelos de llanto, son los trapitos de mamá que empiezan a salir al sol.

En torno al cajón, canapés y velorio.

"Si quiere venir a llorar es bienvenido, por supuesto, las lágrimas no se las niego a nadie, pero va a tener que venir con los papeles si quiere algo."

Los bollitos blancos apretados en las manos no son pañuelos de llanto, son los trapitos de mamá que empiezan a salir al sol.

En torno al cajón, alguien devela lo que era un secreto a vista de todos.

La negación de la hija, el misticismo de la nieta y la avaricia de todos se sientan juntos a la mesa.

En una familia, ¿quiénes tienen derecho al llanto, al amor y... a la herencia? Parientes recobrados que resignifican su vínculo con la muerta.

La lucha por estar del lado de adentro o afuera de la familia.

Este espectáculo formó parte del evento: Selección Obras CABA 2014

Clasificaciones: Teatro




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