Lunes, 23 de Enero de 2017

De Camila Fabbri

Añejo es una terraza donde la hijita cumplió años. Hay un dinosaurio y un padre.
Ponerse sensato después de un festejo.
Los globos quedaron flaquitos. Dio gusto reventarlos.
Después de una fiesta de cumpleaños, lo que se acentúa es el porvenir.
Sonaba la radio y él hablaba por encima, porque no quería oírse, y el tiempo se le coló.
Esa fue la primera vez que vi a mi papá llorar.

Clasificaciones: Teatro




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