Lunes, 24 de Octubre de 2016

De Eduardo Rovner

Espectáculo declarado de Interés Cultural y Auspiciado por la Secretaría de Cultura de Presidencia de la Nación.

Galardonada con el PREMIO CUMBRE DE LAS AMÉRICAS A Mejor Espectáculo, Mejor Dirección y Mejor Actor Protagónico (Guillermo Tassara), en el marco del 10º Festival Iberoamericano De Teatro Cumbre De Las Américas. Mar Del Plata, Argentina, 2014.


Concierto de aniversario
Escrita durante el ciclo Teatro Abierto, en 1983, esta emblemática obra es la plataforma sobre la cual, unos años más tarde, escribiera “Cuarteto” (1991).
Cuatro pseudo músicos, fanáticos de Beethoven, conforman un cuarteto de cuerdas bastante particular. La originalidad del grupo, reside en la manera de ejecutar las sinfonías de Beethoven: simulan tocar poniendo un disco del gran compositor, lo que provoca situaciones conflictivas entre ellos por no seguir exactamente las melodías. La acción transcurre durante un ensayo muy intenso que nuestros músicos tienen el día antes de una ansiada presentación en televisión. El ensayo se consuma en casa de Anselmo, uno de los integrantes de este cuarteto, donde además se encuentra su esposa, que se está muriendo. Los quejidos e interrupciones de la mujer, generan una tensión cada vez más profunda, llevando la situación a un desenlace extremo.

¿Una foto...?
La pareja: Alicia y Luis, padres probablemente primerizos, deciden sacarle una foto a su bebé. Los preparativos necesarios para algo tan sencillo como tomar una fotografía empiezan a complicarse. El objetivo, básico en un principio, comienza a trazar un camino de acciones que van mutando a lo largo del relato, oscilando entre lo coherente y lo absurdo, a punto tal de empañar el propósito inicial, y dejando al descubierto algunas zonas oscuras de dos personajes humanamente extraños. Esta pieza breve, valiéndose de una anécdota cercana a lo cotidiano, a través del absurdo y del humor negro, nos habla del poder, de la obsesión cuando se trastoca en valor negativo, y de los límites a los que son capaces de transgredir las fuerzas autoritarias en pos de sus objetivos. Y hay más aún. ¿El bebé?

Viejas ilusiones
Nos introduce en la relación entre una madre de 120 años y su hija de casi 100. Petra, la hija, le hace un planteo a su madre: irse a vivir con su novio Juanoli. Antonia, la madre, totalmente desestabilizada por semejante decisión, hará lo que esté al alcance de su lúcida picardía mental para convencerla de lo contrario, utilizando todo tipo de argumentos descalificadores para con su hija, cargados de humor negro, ironías y trampas psicológicas. Dos seres que trascienden los sexos, que confrontan y comparten un concierto de frustraciones, deseos incumplidos y postergaciones fatales, que siguen discutiendo lo indiscutible, creando climas colmados de humor y ternura. La imposibilidad de irse, y un quedarse, sin posibilidad. No obstante, Viejas ilusiones nos acerca también al mundo de los anhelos, de los sueños más allá de la edad, más allá de todo.


Dice Gaby Fiorito
La iluminación espontánea de un flash es, probablemente, la sensación más cercana que genera pararse ante los textos de este apasionante autor argentino. Tan argentino como el humor satírico que aflora en su obra, refugiado en la metáfora contestataria, repleto de matices engendrados en una realidad indiscutible. Todo ello potenciado por el genio teatral de Eduardo Rovner.
El montaje que presentamos reúne tres piezas breves: Concierto de aniversario (1983), ¿Una foto…? (1977), y Viejas ilusiones (2007). Son textos virtuosos, que de acuerdo con la lente utilizada, se los puede encontrar altamente cómicos o decididamente trágicos.
3xRovner nos introduce en el vasto ingenio teatral del autor, proponiendo un concierto de sensaciones encontradas, fotografías exacerbadas de una realidad desamparada, tan llena de ternura como de dolor; de amor y desamor; de la imposibilidad de irse y vivir, o quedarse y morir.
La puesta plantea un riguroso cuidado estético, lleva a fondo cada uno de los elementos de la estructura dramática, con un trabajo de alta teatralidad. Pone el acento en el trabajo actoral, basado en una fuerte composición de personajes y un desempeño muy rico tanto en acciones físicas como en organicidad.
El vestuario diseñado exclusivamente, así como los colores elegidos, el trabajo de maquillaje, sumado al original diseño de luces y a una ajustada banda de sonido, proponen redondear la propuesta.
Es un fuerte y reconfortante compromiso llevar a escena estos textos, y a la vez, es la promesa en marcha de un viaje teatral maravilloso.

Duración: 75 minutos
Clasificaciones: Teatro, Artes Escénicas, Adultos




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