Lunes, 18 de Enero de 2016

De Alberto Camus

Cuando la comunidad finalmente reposa, luego de un escabroso día, en su profundo y monótono gris; cuando sus pobres habitantes, cómplices, se recuestan en sus oscuras y patéticas vidas; cuando aparentemente ya nada malo pudiese ocurrir, en una suerte de pacto tácito de ese cobarde letargo transitorio..., desde el silencio espectral de las ciudades, renacen, entre las mismas sombras urbanas, cada noche, esos seres eternos y perversos, resguardados en sus siniestras instituciones, símbolo cruel de la enferma raza que representan, y que se alimentan, desde el principio de los tiempos, de lo mismo...

Solo 60 localidades por función





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