Domingo, 23 de Octubre de 2016

De Pablo Albarello

La obra propone a Martirio y Consuelo (las protagonistas) como metáfora de un decrépito y disparatado mundo, sus sádicas relaciones y macabros juegos. La vida... la muerte... La historia describe una realidad donde la atmósfera se vuelve tragicómica y el devenir se desarrolla lentamente atravesado por indicios y mediado por una cuota de humor negro llena de ocurrencia y sutilezas. Todo en la obra denota locura: desde los diálogos, hasta los objetos y acciones de los actores.
Martirio y Consuelo, dos personas recluidas en un edificio de departamentos, habitan un mundo paralelo saturado de delirios y nostalgias por un pasado mejor. La realidad exterior sigue por sus carriles: El edificio se incendia, es evacuado, el fuego sofocado, pero estas no tienen por qué saberlo. Mientras esto sucede, despliegan la relación sádica que las une y sus juegos más macabros con los que se divierten coqueteando con la muerte.
Esta comedia delirante bucea en las profundidades de lo humano para hacernos reír de nosotros mismos, nos hace pensar que los comentarios de estas personas no son tan disparatados y que la decrepitud no les pertenece sólo a ellas sino también al mundo en estado de decadencia.

“Lombrices” fue premiada por el concurso de “Teatro de Humor” organizado por el Instituto Nacional de Teatro.

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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