Jueves, 20 de Octubre de 2016

Hace un siglo, Freud inaugura la pregunta ¿Qué quiere una mujer? “He matado a mi hijo": Afirmación que nombra la encrucijada de Yerma y su enigma: amor-odio, sexualidad y muerte. La ilusión del hijo, obsesiviza cada vez más su vida. Ser madre, ¿es un deseo personal o un mandato social? La maternidad es lo transmitido de mujer a mujer, es la madre quien habilita el camino hacia la sexualidad. El entrecruzamiento de personajes que juegan esta trama, son los referentes simbólicos a los que recurre Yerma, quien tiene ausencia de relato acerca del amor, sexo, castración y muerte. “El hijo es un sujeto poético que nace del amor" (Lic. María Inés di Franco - Psicoanalista ).

Clasificaciones: Teatro




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