Jueves, 20 de Octubre de 2016

De emanuel medina

Las reservas deberán ser retiradas en Ciudad Cultural Konex, el día de la función, desde las 13hs hasta media hora antes de su inicio. Vencido ese plazo, las entradas reservadas que no hayan sido retiradas serán puestas a disposición del público. Las funciones comienzan puntualmente y una vez iniciadas, no se permite el ingreso a la sala.

Pato, Max, Fanny y Gladys trabajan de día en supermercado Todos quieren correr, quieren ser queridos, quieren querer algo. Nadie sabe quién es el otro, quienes son ellos. Una madre trae el pasado y un cliente joven el futuro. Ambos son aniquilados en la línea de cajas. Una clienta de otro tiempo les recuerda que pesado está el clima presente.

Un mundo triste y personal se nos presenta pintado de rojo y blanco. Escepticismo y caos nos adentran en el existencialismo grisáceo de Emmanuel Medina y Paula Baró, quién, a fuerza de historias de amor y frustraciones cruzadas nos muestra con dulce tenebrosidad las miserias más cotidianas y profundas de cada uno de esos seres.

Un texto político y emotivo que nos permite sentir con la cabeza y pensar con el corazón en un solo movimiento.

Visión sobre la obra:

Tras el velo de una historia simple, el espectador se encontrará con un complejo juego de relaciones y contradicciones que le exigirá poner a disposición de la obra toda su atención para no perder detalles de este profundo material.

Sin descartar los recursos del melodrama, lo cotidiano y el humor, el texto es una trampa para adentrarse placenteramente y sin sensaciones forzadas a reflexiones sobre la existencia, el trabajo y el amor.

Hay un mundo del otro lado de la línea de cajas de una cadena de supermercado que se asemeja mucho al mundo real.

Línea de cajas es un texto que conmueve desde su dispositivo poético y permite unir lo lírico a lo cotidiano. Cada personaje de la obra se presenta en su función utilitaria con la simpleza de quien entrega su vida a cambio de un salario. Ninguno se resiste a darlo todo, a mostrarlo todo y a hacer de su patetismo un goce, por mucho que les pese su acto de exhibicionismo.

Nos adentramos en el potente mundo de la gente normal, de aquellos seres que de tan comunes se vuelven invisibles, pero lejos de tratarlos de manera biográfica u opaca, los elevamos al universo de lo mítico. La idea de Dios no huye de este texto, por el contrario, se clava en el corazón del mismo: “Ama tanto a Gladys como a ti mismo, prójimo desprotegido”.

Línea de cajas es una propuesta pequeña y ambiciosa a la vez. Pequeña por su simpleza y escepticismo y ambiciosa por su temática profunda y la potente posibilidad escénica del texto en el cuerpo del actor. Un espacio conocido, el supermercado, habitado por seres que preferimos no conocer, sus protagonistas.

Este espectáculo formó parte del evento: Bienal Arte Joven Buenos Aires

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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