Domingo, 09 de Octubre de 2016

De Eduardo "Tato" Pavlovsky
Una exigencia abrumadora agobia la vida de un hombre: cree poder transitar el martirio pero su inteligencia, su lucidez implacable, lo desploma. Un grito. Solo un grito feroz le marca un camino posible. Otro mundo, otras intensidades y descubrimientos se abren en su vida. Otras cúspides de elación. Extasis indescifrables. Otros territorios. El cambio del ritornelo del dolor por territorios de éxtasis inabarcables. Tal vez una nueva mística.

Este espectáculo formó parte del espectáculo: Yo manifiesto

Clasificaciones: Monólogos




e-planning ad