Lunes, 17 de Octubre de 2016

De Jorge Hugo Marín

La Maldita Vanidad sorprende de nuevo al público capitalino con una obra hiperrealista y mordaz.

En este montaje la reminiscencia, el traumatismo de la pérdida y la imposibilidad de la comunicación se verán a través de seis personajes: Gladis (madre de Luis), Dieguito y Esteban (sus hermanos), Raúl (su vecino), Olga (amiga de la familia) y Leonardo (pareja de Luis) que se reúnen para despedirlo, pues este joven acaba de morir en circunstancias confusas. Ellos, además estarán acompañados por 25 personas cada noche que se ven inmersos en el dolor y la pérdida de esta familia que se ve obligada por sus pocos recursos económicos a improvisar una sala de velación en medio de su hogar.

La ignorancia, la evasión, la incomunicación dentro del núcleo familiar, la intolerancia frente a la diferencia, los tabús frente al cuerpo, la muerte, las preferencias sexuales, la enfermedad; son conductas y situaciones que en ciertos sectores de la población se magnifican por la falta de acceso a la información y por patrones morales, religiosos y culturales impuestos y heredados, deformados por el tiempo. Estos son los ejes temáticos que la puesta en escena busca explorar enmarcada en el rito fúnebre de una velación.

Clasificaciones: Teatro




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