Domingo, 15 de Enero de 2017

De Javier Daulte

Entre algunos sonidos de su boca encontraron la música quebrada de la palabra amar sin usar.

Daniel oronó (Señales de Ágrafo, 1990)

En el asesinato cometido encontramos la excusa para un reencuentro entre dos hermanas. Entre dos mujeres. Un conflicto generado a partir de la necesidad de amar a un hombre. Cualquier hombre. El error fue no esperar a que apareciera el amor. Fue obligarlo a surgir de la conexión de los cuerpos.


Ana busca la complicidad de su hermana, o eso es lo que pretende hacernos creer. ¿Habrá detrás de la demostración del fracaso emocional una prueba de fidelidad? ¿Una venganza? ¿Un pasaje de factura?


A través de LA OTRA intentamos bucear en la enemistad que se genera a partir del egoísmo cuando nos avasalla, en principio por la obtención de un objeto de deseo, la conexión que establece la competencia, el pasaje de la identificación al rechazo, y la colisión de las distintas sensaciones que se desparraman cuando los cuerpos se demuestran atraídos, distanciados o en posesión de otros disparadores.


La otra es la otra Ana, la que se destapa. La otra es la hermana que traiciona. La otra es la otra persona que las circunda, que las modifica, que las conecta. La otra es ese en quien no deberíamos dejarnos transpolar (¿transformar? ¿traicionar-nos?) cuando creemos que lo que somos ya no nos sirve para alcanzar un objeto de deseo, un ideal, una verdad.


La otra somos todos nosotros, verdaderos.

Clasificaciones: Teatro




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