Viernes, 15 de Enero de 2016

De Ricardo Arriagada
La cultura subyace en los estratos mas profundos de la vida de los pueblos, enriquecida por mitos y leyendas Esta característica cultural es muy fuerte. especialmente en el noroeste argentino, es una de las regiones que conserva mas puras estas expresiones desde la conquista española, con la presencia del indio que late en las, en las costumbres, en las comidas, en los decires populares, en los bailes y por supuesto en las creencias y en la valoración del rito oral, como una de las formas de preparación para la vida. El hombre que habita estos paisajes y bellezas naturales se envuelve de esas soledades, de esa eterna quietud y paz, que al final se.convierten en compañía para su espíritu, infundiendole melancolía, fortificando su alma y celebrando los velorios, las fiestas religiosas y las supersticiones como un modo de vida característico poniendole matices a su cultura. La riqueza cultural del noroeste argentino es inimaginable; es el resultado de la fusión de las antiguas culturas aborígenes, del cristianismo, de las soledades y desventuras que en el marco geográfico se desarrollaron a través de años y años. Un tesoro que el hombre de la ciudad por su vida agitada y sofocante muchas veces no conoce, y que forma parte de nuestra cultura tradiconal. Entre las supersticiones y leyendas de la gente del campo o de los cerros están, entre otras, El huayramuyo, La luz mala o Farol de Mandinga, El Kakuy, La telecita, El duende, El lobison mitos con trascendencia religiosa que se extienden por casi todo el Noroeste Argentino. Es lamentable pero debido a la continua migración a las ciudades, los centros poblados, y por el constante progreso estas leyendas van quedando reservadas solo para los mayores; porque la juventud se preocupa de una cultura emergente que estima más importante.




e-planning ad