Jueves, 20 de Octubre de 2016

De Esteban Bruzzone
La obra cuenta -a través de sus criaturas y desde la cocina de una casa- distintas formas de incomunicación, de esperanzas que se diluyen y esa arraigada costumbre de quejarse de los demás por los mismos errores que cometemos nosotros. Una ventana, una puerta, son el símbolo de una mirada hacia afuera en donde todo lo que sucede es igual a lo que se vive en la propia casa.
Clasificaciones: Teatro




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