Miércoles, 19 de Octubre de 2016

De Roberto Tito Cossa

Humor ácido y emoción en una fuerte alegoría
sobre el amor ausente y la búsqueda de la libertad.
Un grotesco onírico donde realidad y fantasía se
funden diluyendo todas las convenciones.
No hay un tiempo: ¿pasado o presente?
No hay un género.

No hay un lugar, sólo un crisol de razas dentro de una misma familia que cocina manjares pero sólo puede comer pan con mate cocido. Los habitantes, cual gran Babilonia, no se entienden aun hablando el mismo idioma. El Tío Loco llegará para romper con su patética rutina.

Imperdible y reversionado clásico del Teatro Nacional.

Clasificaciones: Comedia




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