Domingo, 06 de Noviembre de 2016

Hay días que se suceden, unos tras otros, en lógica invariable. Hay días que irrumpen precipitando aquello que no sucedió en toda una vida. Se abre entonces un intervalo y ahí la pregunta:


¿Porqué siempre es muy tarde o muy temprano?

Un hombre espera a aquel otro hombre que haga continuar su apellido, una mujer espera el llamado de un hijo que no la espera, una hija pone en evidencia que un padre no siempre es un padre. Un hombre derrotado acude a otro hombre derrotado, dos hermanas se acercan cuando se alejan. La voz de una mujer le pone carne a la soledad, los dos de una pareja se sienten solos en presencia del otro, los dos de otra pareja se encuentran en donde no se esperaban.

Todos, en algún punto, podrían ser la misma persona.

Clasificaciones: Teatro




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