Lunes, 24 de Octubre de 2016

De Patricia Zangaro

Un escenario vacío y pleno. Cajas de cartón que guardan secretos del alma, suspiros de anhelos. Un puñado de recuerdos que sangran, que castigan, que laceran. Paloma batía sus alas en pleno océano abierto. Ella quería, ella luchaba, ella bregaba. Ella buscaba, junto a sus compañeros, la construcción de un mundo más humano, más justo. Así se fue al Perú con su aleteo libertario y su misión de alfabetización. Volvió a su Buenos Aires con el mismo timón y la misma brújula. Le recitó al cielo su amor, su esperanza y su agradecimiento a la vida. La vida porque sí, ni más ni menos que eso. Cajas de cartón que se convierten en una cueva, una cueva que es útero y nido. El único lugar donde Mercedes puede protegerse y soltar las lagrimas siempre nuevas, siempre eternas. Porque hay una ley gitana que dice que te maten a quien más quieras, que no sepas ni dónde, ni cuándo, ni por qué. Cajas de cartón que se hacen muro, que se hacen piedra. ¿Cómo gritar tanto dolor? Mercedes recorre las palabras de su hermana Paloma y las de su madre desde el núcleo de su propia tierra existencial. Una hermana que no entiende, que pisa el abismo, que se queda colgada en el llanto de la ausencia macabra. Una madre que sufre como un animal herido porque le han matado a una de sus crías. Entre ellas, una paloma que dibuja los contornos de un mundo mejor. Más humano, más libre, enhebrado a la vida.

Este espectáculo fue auspiciado y declarado de interés cultural por la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación

Espectáculo sin intervalo

Duración: 65 minutos
Clasificaciones: Teatro




e-planning ad